Una herida es una lesión en el tejido blando (tejido que no es hueso). Las heridas generalmente se clasifican como cerradas o abiertas.
Las heridas pueden resultar de:
Herida Cerrada
Una herida cerrada no rompe la piel. Un moretón es el ejemplo más común.
Las heridas cerradas más graves pueden implicar daño a tejidos profundos, vasos sanguíneos o músculos, y pueden causar sangrado interno.
Herida Abierta
Una herida abierta rompe la piel. Puede variar desde raspaduras y cortadas pequeñas hasta lesiones más profundas o graves.
Las heridas abiertas graves, especialmente aquellas con sangrado abundante o amputación, requieren atención médica inmediata.